

ENTREGA
Te fui dando de mi lo que creí verdadero,
te sentí crecer, más en mi existió la alegría,
al ver florecer el árbol de la vida,
comprendí el placer de cierta felicidad,
dando de mí lo que creí verdadero,
mi gran tesoro. ahora he tomado el amor,
que me ha devuelto la vida,
pintaré cada día con los matices preferidos,
para de esa manera,
hacer ver en el ser humano,
que siempre hay una buena razón a la espera
No hay comentarios:
Publicar un comentario